Un abrazo

Hoy necesito un abrazo. Un abrazo que me llene, un abrazo que me proteja, un abrazo que me haga volar. Necesito ese abrazo que te transporta a un lugar mágico en el que reina la armonía, en el que los latidos del corazón son música. Ese abrazo sincero, inesperado, verdadero, firme y tierno a la vez. El abrazo de después de soñar, el abrazo de «te amo», el abrazo de «estoy aquí, estamos aquí»…

Necesito ese abrazo que te hace vibrar, que te hace sentir, que te hace volar.

Necesito un abrazo tuyo, tu olor, tus brazos, tu aliento, tu ser….. Te necesito a ti, tu energía, tu fuerza, tu valor… tu capacidad de sacar lo mejor de mí, de darle la vuelta a lo peor. Necesito un abrazo que calme la tormenta, que haga que el tiempo se detenga.

Necesito un abrazo tuyo, porque el mejor lugar del mundo, está entre tus brazos.abrazo-a

Noche

Hace aproximadamente 8 años, alguien me dijo que la ventaja de vivir sol@ es que puedes meterte en la cama por el lado que quieras. Entonces escribí esto:

Alguien me acaba de decir que la ventaja de vivir solo es que puedes meterte en la cama por el lado que quieras. Pero, ¿y el beso de buenas noches? ¿y la tranquilidad de saber que tienes un abrazo firme que te acompañará en el viaje de tus sueños? que te dará la seguridad y la fuerza de levantarte por la mañana con la satisfacción de haber compartido la noche con todos sus misterios, con toda su magia… ¿Y la frialdad de una sábana que no llega a calentar, que no llega a reconfortar?

Yo dejo la puerta de la habitación abierta, y la ventana también, para que al menos la luna pueda entrar, cuando ella quiera, o cuando yo lo necesite, a darme el abrazo. Para que la sábana de estrellas me bese en ese instante en el que una lágrima está a punto de escaparse para acariciarme, y todo ello me acompañe en el viaje de mis sueños y me haga cerrar los ojos con una sonrisa.

Felices sueños amig@s

Hablando con S.

Esta semana he hablado con S, una amiga de la infancia. Nos conocimos con 4 o 5 años, en la escuela primaria aunque no empezamos a jugar juntas hasta los 8 o 9. En aquella época, jugar juntas en el patio era más que ir a clase juntas, pero no llegaba al nivel de ser mejores amigas.

A los 11 años ya habíamos compartido algún secreto de pre adolescentes pero tuve que dejar el colegio y lo único que me quedó de ella fue una dedicatoria en una libreta de tapas verdes. En aquellos años la única forma de mantener el contacto era por carta o por teléfono, así que no supimos nada más la una de la otra hasta los treinta y tantos cuando las redes sociales nos volvieron a conectar.

Desde que nos encontramos en una red social, nos hemos visto un par de veces, y hemos hablado por teléfono no muchas más.

Esta semana hemos vuelto a hablar y S. me confesó que se sentía libre de poder expresar sus sentimientos y explicarme sus vivencias, que le parecía muy bonito que tuviésemos esa conexión sin haber estado juntas, sin haber compartido nuestro día a día, y estoy totalmente de acuerdo. Cada vez que hablamos es como si nos acabáramos de ver, no hace falta forzar nada porque existe una confianza que nos hace sentirnos cercanas pese a la distancia.

¿Quién es amig@? No necesitamos ver a alguien cada día, o cada semana. No hace falta hablar diariamente, simplemente hay que estar, y sentir que la otra persona también está. Pese a la distancia, pese al tiempo transcurrido, saber que tienes a esas personas en el momento que hace falta, en el momento que a cualquiera de l@s dos nos apetezca, sin importar el momento en el que han aparecido en tu vida.

Tengo much@s amig@s a mi alrededor  que son tesoros. Algun@s llevan viajando conmigo desde la infancia, otr@s han ido subiendo al tren a lo largo del trayecto y doy gracias a tod@s por estar ahí.

Gracias amig@s.

Siempre….nunca

 

gafas

Siempre… nunca… dos absolutos que en realidad no existen. No somos conscientes de ello hasta que vamos creciendo y nos damos cuenta, a fuerza de tropiezos, de que la única realidad es el movimiento, el cambio, la evolución, y en ese continuo movimiento no caben absolutos.

«Siempre» deja de serlo cuando llega el momento, la persona, el hecho que hace que ya no sea. Ese «Siempre» adquiere otro sentido si lo acompañamos de un «hasta que… » porque entonces le damos el sentido de evolución.

Y lo mismo para «Nunca» que  también dejará de serlo cuando algo, alguien haga que cambie. Si el «Nunca» lo acompañamos de otro absoluto como «jamás»  el momento en que deje de serlo será aún más chocante. Pero si, como en el caso anterior, le añadimos el «hasta que» ponemos red al vacío.

«Siempre» y «Nunca» suelen venir tras promesas o deseos, nuestros o de otros y crecer consiste en darse cuenta de que los absolutos no existen porque nosotros tampoco somos absolutos, porque estamos en constante evolución, en constante cambio. Lo que pensábamos hace unos años probablemente ahora ya no tenga mucho sentido. Incluso algunas de las promesas que hemos hecho o que nos han hecho con un «Siempre» o con un «Nunca» seguramente no se han podido cumplir, pero no hay que darle más importancia porque fueron verdad mientras el escenario fue el mismo. Cuando el universo cambia debemos cambiar el paso y aceptarlo, no pensar que nos hemos traicionado o que nos han fallado.

Haremos y nos harán nuevas promesas e incluso alguna vez pensaremos que esa vez sí que estamos seguros de que podemos decir de manera rotunda «siempre» o «nunca«. Tampoco pasa nada, cuando deje de ser o cuando acabe siendo, volveremos a plantearnos que el «siempre» o el «nunca» no existen, salvo alguna excepción que seguro que ya estáis pensando.

Comienzo

Sí, comienzo, aunque sea el penúltimo día del año. Porque tendemos a hablar de finales, de cerrar etapas, y no nos planteamos que son inicios, cambios, oportunidades…

Es tiempo de balances y propósitos porque el calendario nos dice que se cierra el año, y eso significa, en teoría, que se cierra un ciclo.

Solía hacer balances muy completos hace años, lo he recordado estos días revisando notas y diarios: la canción del año, la película del año, la frase, la fecha… Cada 30 o 31 de diciembre hacía una lista y me obligaba a recordar y darme cuenta de cuántas vivencias caben en 365 días.

Este año no será menos. No haré una lista, pero sí que en mi balance hay de todo. Una montaña rusa de emociones, sentimientos, situaciones y vivencias.

¿Para el próximo año? Un único propósito y un deseo firme (no puedo evitar recordar la frase que dice: vigila con lo que deseas 🙂 )que debería ser común a todos: SER FELIZ. Sonreír y reir mucho, vivir, sentir y poder compartirlo con las personas que más quiero. Suena típico, pero es lo que más deseo de verdad. A parte de ello, evidentemente otros deseos y propósitos: despertar con el sol calentando mis mejillas, ver el horizonte y perderme más allá, porque en ese punto hay magia, y sentir esa magia también.

Es un comienzo, no es un final, es un lienzo en blanco en el que escribir un capítulo más.

Feliz año nuevo.

R.

Navidad

navid

Hoy es Navidad, una Navidad más, en la que es inevitable recordar a aquellos que no están, sobre todo a los que no se sentarán nunca más, porque se fueron, se fueron de verdad. Sin embargo su recuerdo es fuerte, y aunque están presentes siempre, hoy es un día especial.

Mi primera pérdida fue en 1995, mi mejor amigo nos dejó sin avisar, sin despedirse, de golpe… aquel momento me dejó muy perdida, muy triste, y esto lo escribí el mismo día en que se fue:

Nada será lo mismo si no estás aquí

Y del recuerdo de una risa sincera, de una palabra de ánimo, de una mirada limpia,

Deberán disfrutar los que tampoco están aquí.

Hablabas con ilusión de la vida, casera, como a ti te gusta,

Y allí donde vayas, seguro que la encontrarás,

porque allí donde vayas tú serás el alma, y seguro que desde allí donde estés nos animarás y nos recordarás todo aquello que nos decías

Y el único consuelo que nos queda es saber que algún día todos nos volveremos a encontrar,

en algún lugar, aunque de aquí no te has marchado ni te marcharás.

Empezamos el viaje

Despegando

Estamos en época de propósitos, de deseos, de balances. El propósito que me persigue desde hace tiempo es el de escribir un blog. Quería hacerlo sin forzar, en el momento preciso en que mi mano decidiera escribir, en el instante en que mi deseo fuera ese, sin pensar.

Y eso es lo que ha ocurrido hoy. Sin pensarlo he recordado esos escritos interminables en los que una adolescente relataba sus sentimientos más profundos, donde aquella chica escribía en cualquier trozo de papel, en cualquier sitio, en el momento menos pensado. Y lo he decidido, hoy es el día. Voy a ir rescatando esas frases, voy a ir recopilando esos momentos, que sin orden preciso iré compartiendo y desgranando. Desconozco dónde va a llevarme este viaje, lo único que sé es que lo empiezo hoy, con  mucha ilusión.gaviotas

Empezamos

Por fin me he decidido, hoy empiezo una aventura que desconozco dónde va a conducirme. Empiezo este viaje que hace tiempo quería emprender, me lanzo y me dejo llevar.

He encontrado un tesoro, imágenes de ayer, de un ayer que forma parte de mí, de un ayer que vivieron otras personas, pero que han hecho que yo sea quien soy.

Me he parado a pensar, no tanto en mi historia sinó en las historias en general. En las historias en imágenes. Ahora mismo todos fotografiamos el más mínimo detalle, inmortalizamos cualquier momento, culaquier instante. Los compartimos, los archivamos, incluso los eliminamos. Pero antes no. Antes se fotografiaban sólo los grandes momentos, las grandes ocasiones, los acontecimientos importantes. Poca gente tenía cámara y eso lo hacía especial.

Por eso parece que sólo hubiera festejos, vestidos bonitos y sonrisas perennes.

Soy de las que comparte imágenes en instagram, sin ninguna pretensión que no sea la de expresar algún sentimiento o alguna emoción.

Hoy aquí empiezo otra aventura, en la que compartir, además, reflexiones, ideas, inquietudes….o quién sabe…quizás nada de eso

Todo es empezar….gracias por leerme.