Miércoles

Miércoles

No había lujos, no podía haberlos, aunque ¿qué sería un lujo?

Llegaba el miércoles, y sin fallar ni uno, venías con un ramo de claveles. Rojos, rosas o blancos según los tuviera la señora que los vendía a la puerta del mercado. No fallaste ni una semana, invierno o verano, siempre me traías ese ramo, hasta que dejamos de vivir cerca y no volvieron a haber claveles en casa.

Durante todos estos años, cada vez que he visto esa flor, he pensado en ti. Te he sentido muy cercana desde que te fuiste. Te tengo ahí, cerca, vigilándome, y el otro día me mandaste una señal: era miércoles, y sí, tuve un ramo de claveles, y para mí, eso, es un lujo.

Gracias infinitas.

Colores

Texto escrito en 1993:

Azul, así era el cielo cuando lo miré, así era el mar que se rompió ayer.

Amarillo, así era el color del sol ese día, el color de la luz y de la alegría.

Rosa, como el perfume de una flor, como el color de mis mejillas por el rubor.

Roja la rosa que deseaba y los labios que temblando, besaban.

Y la oscuridad, después de aquella puesta de sol tan hermosa, cubrió las luces y los colores con un velo que apenas dejaba sitio para una luz.

Blanca, la luna que desde su sitio nunca engaña.

No puedo dejar de mirarte

Veo tu mirada tan limpia, con esa inocencia, con esa ilusión y no puedo dejar de mirarte.

Tus pequeñas manos empiezan a moverse, a gesticular, a imitar… te haces entender.

Pronto hablarás, y estoy deseando escuchar tu vocecita, estoy deseando que expreses todo eso que llevas dentro. Que pidas, que hables, que sueñes, que vivas, que sigas riendo, con tu risa contagiosa y terapéutica. Esa misma risa que alegra cualquier mal día, esa risa sana, limpia, y pura.

Eres energía, eres torbellino y tienes tanto que enseñarnos y tanto que aprender.

Eres cariñoso, eres bondad, eres pureza, eres amor, porque del amor naciste y entre amor creces.

Y no puedo dejar de mirarte.

Bailemos

Bailemos

Espera.

No te vayas todavía. Quédate un rato más. Ven y sube el volumen, es nuestra canción.

Te voy a pedir que me abraces. No me mires así. Te voy a abrazar yo porque es lo que quiero hacer y además lo necesito, luego tú decides si también quieres abrazarme.

No digas nada por favor. Cierra los ojos y déjate llevar. Sé dónde vas a ir, lo estoy sintiendo.

Y ahora escucha, ¿lo oyes?

No, la canción ya no. Mi corazón latiendo y el tuyo siguiendo su compás.

Ahora, si quieres, vete.

R.

Eso es lo que significa

Te lo voy a explicar, por si no lo has entendido. Te voy a decir lo que significa, porque creo que no te has enterado.

Significa comienzo. Empezar con ilusión, con cierto temor pero con el convencimiento y la seguridad de que es lo que realmente deseas.

Significa verdad. Verdad en todo, verdad absoluta.

Significa cariño. Cariño verdadero, el cariño que te protege, el cariño que te susurra y te abraza.

Significa libertad. Libertad para ser tú mismo, libertad para sentir, libertad para decir o no decir, libertad para mirar, observar y sonreir. Libertad para elegir, y elegirte a ti.

Significa amor. Amor verdadero. Compromiso, confianza, respeto, complicidad, ternura, magia.

Significa eso, magia. Magia, sorpresa, regalo, flor, cielo, mar, luna, lluvia….

Significa beso. Significa abrazo. Significa sueño.

Significa todo. Todo lo que estás dispuesto a dar y recibir, a compartir, a entregar sin esperar nada a cambio. Todo lo que quieres todo lo que sueñas.

¿Lo has entendido ? Eso es lo que significa, más claro no podía decirlo.

R.

¿Dónde queda?

¿Dónde quedan las palabras que no se dicen? ¿Y dónde quedan las que se pronuncian, las que se escriben, las que se besan? ¿Dónde quedan?

¿A dónde van las preguntas que no haces, que se quedan ahogadas, escondidas, agachadas?

¿A dónde van las promesas que nunca vas a poder cumplir porque el destino ha decidido cambiar de rumbo y dejarlas apagadas, y no darte esa oportunidad?

¿Dónde quedan las primaveras, y los veranos que dibujabas en un lienzo de cariño, en un lienzo donde esa misma historia ahora escribe puntos suspensivos? ¿Dónde van esos puntos suspensivos, que poco a poco van desapareciendo y dejan intuir un punto final?

¿Dónde quedan los sueños por cumplir, la vida por vivir, el camino por andar?

¿Dónde queda aquel paseo…dónde quedará esta primavera en la que han florecido los aromas de nostalgia, las flores de la melancolía?

¿Dónde quedas tú?

 

 

 

Puedes

Tú puedes.

Puedes reir, puedes llorar, puedes moverte, puedes caminar. Puedes parar.

Puedes empezar, puedes terminar, puedes abrir puertas y puedes cerrarlas, si eso es lo que quieres.

Puedes dormir, puedes soñar, puedes convertirte en mariposa, puedes viajar en barcos de papel porque no pasa nada, tú tienes el poder.

Puedes bailar, puedes cantar. Puedes subir o puedes bajar.

Puedes equivocarte, puedes fallar, puedes volver a intentarlo, puedes pedir perdón y volver a levantarte.

Puedes amar, mirar, brillar. Puedes probar, puedes decirlo o puedes callar.

Puedes estar, puedes perder y puedes ganar.

Sólo tú decides lo que quieres hacer, tú eliges, superhombre, supermujer, cree en ti porque PUEDES.

Puerta

Este texto lo escribí hace casi casi 27 años……

«Encontró una puerta al final del pasillo, la abrió con respeto por temer lo desconocido.

No le sorprendió nada lo que había escondido, al final de aquel túnel encontró otra salida, aunque esta simplemente era una puerta a otra vida.

No sintió nada nuevo al volver la mirada, la pena que la había seguido continuaba guiándola. Impulsada por el viento llegó a la otra orilla, y en ésta sólo un cartel: Para los que algo han sentido»

11-03-1992″

Los sentidos

Escuchar la melodía de las olas del mar en cualquiera de sus sinfonías,

Escuchar els silencio del paisaje nevado en invierno

Escuchar el latido de tu corazón y tu respiración a mi lado, escuchar tu risa y contagiarme de ella.

Ver el cielo más allá del horizonte,

Ver los colores de la naturaleza en todo su esplendor,

Ver el brillo de tus ojos…Mirarte.

Sentir el aire puro en mis mejillas, la hierba fresca bajo mis pies,

Sentir tu mano en la mía,

Sentir tu piel contra mi piel.

Oler a hogar, oler a limpio,

Oler tu piel, oler tu ser.

El sabor a sal, el sabor a amor,

El sabor de tus besos, el sabor a ti.

Quererte con todos los sentidos, sentirte con todo mi ser.

Recuerdo

En el año 1993 escribí esto:

« Volvió a mirarla a los ojos. También él podía soñar. Habían estado juntos muchas veces pero ella jamás le dijo nada que él pudiera interpretar como una puerta abierta a sus sentimientos.

Ella era así, o no…. De hecho, tampoco la conocía bien. Sabía sus gustos, sus aficiones, pero no conocía aquella parte de su vida anterior, aquella que la hacía misteriosa pero también interesante. Era lo que menos le gustaba. Cuando la conoció los dos habían vivido ya, cada uno por su lado, muchas experiencias algunas de las cuales seguramente les habían marcado. 

De hecho él tampoco le había contado algunas cosas, pero no eran importantes. Se puso en el lugar de ella, quizás le gustaría saberlas. Tal vez contándoselas le demostraría algo. Pero le bastaba con mirarla a los ojos para ver que por mucho que él se esforzara, aquello que a ella le dolía, su pasado, no iba a desaparecer aunque llegara a confesarse.

El también podía soñar y pensar que algún día se podría declarar y podría descubrirlo todo, y lo harían juntos porque la quería.

Lo vio mirándola a los ojos.»