Reto-mando el ritmo y un té

Ayer estabas delante, hoy he tenido que mirar hacia la izquierda para verte, en unos días te irás brevemente, y no tengo claro por dónde vas a volver a salir. Me refiero a la luna, que me tiene completamente hechizada desde niña. Acabo de recordar la voz que me llamó ayer. Escuché mi nombre, pronunciado por esa voz y mi cabeza pensó ¿Qué ha pasado? y la respuesta era que no ha pasado nada, solo ha pasado tiempo. Pensándolo bien, el tiempo modula voces, afina instrumentos, encaja piezas.

Hoy es más temprano que estos días atrás. Sueño bonito, sueño en colores. Sí, sé que sueño en colores porque en mi sueño alguien llevaba un abrigo rojo y si no soñara en colores no me habría llamado la atención este detalle. Toco la taza, el té se está enfriando porque hoy hace frío. La luz de la vela me acompaña y su olor también. Cuando esta vela se consuma iré a comprar una que vi el otro día, cuyo olor me teletransportó, literalmente, a otro lugar y a otro tiempo. Cerré los ojos mientras respiraba el aroma dulce de aquella vela de color amarillo claro, ¿o era blanco oscuro? ¿El color blanco puede ser oscuro? ¿Y el color negro puede ser claro? Mejor voy a calentar un poco de agua para terminarme el té, y empiezo mis rutinas, que hoy mi intención no era hablar de colores.

Feliz día.

Principios de diciembre de 2023 a las 6:33

Listas (sigue el reto)

He estado mirando por la ventana un rato antes de ponerme a escribir. Me he acordado de que se me han terminado las minas del portaminas, voy a tener que ponerlo en la lista. Otra más. Quiero decir otra lista. Porque claro, tengo la lista de la compra, la lista de tareas pendientes, y la lista de artículos para leer. Aunque si lo pienso mejor, vivo rodeada de listas. ¿A alguien más en la sala le pasa? La mayoría utilizamos listas de reproducción para la música, y yo, al menos, tengo varias. Claro, también tengo la lista de libros que quiero leer, porque los que tengo pendientes están apilados en la mesilla de noche, para estos no hace falta lista. La lista de deseos, que en mi caso contiene algún capricho material (o no) que me gustaría regalarme. La lista de sitios a los que ir, lugares para visitar, para explorar. Una lista de películas o series que me gustaría ver en algún momento de la vida. Me acabo de dar cuenta de que parece que esté haciendo una lista de listas, y esto ya me parece demasiado. Creo que voy a seguir mirando por la ventana un rato mientras me termino mi infusión, y me pongo con las tareas que tengo programadas para hoy. Feliz día.

Acabando Noviembre a las 7:01

Reto (sí, seguimos)

Está empezando a ser un hábito, pero no lo diré muy fuerte, por si acaso. Hoy hace frío, el día ha amanecido gris. Encender una vela por las mañanas ha sido una buena idea, me da paz y se crea un ambiente muy íntimo, muy de confesión, muy de ir adentro. Me gusta. Creo que hoy comeré pescado, tengo que acordarme de sacar las verduras para que se descongelen. Esto es lo que pasa cuando escribes sin pensar, que lo de ir «muy adentro» se queda en el congelador.

Mi súper poder preferido es el de viajar en el tiempo, o el cambio instantáneo de lugar. Pero hoy voy a elegir otro, así que si ahora me dieras a elegir un súper poder, te diría que me gustaría entrar en algunas mentes, no en todas y no siempre. Y es que a veces me pregunto si lo que uno siente en un momento determinado y lo que uno recuerda, es lo mismo para todos los que han compartido ese preciso momento. Seguro que no, o quizás si. Como no tengo súper poderes no lo podré saber. Aunque podría preguntarlo. Quién sabe, quizás un día lo haga y le diga a alguien «oye, aquel día que nos abrazamos, ¿sentiste que volvías a casa?» o quizás «ayer cuando nuestras miradas se cruzaron ¿pensaste que ya nos conocíamos de antes?» Esto último sería muy fuerte, porque tendría que preguntárselo a alguien a quien no conozco y que ni siquiera sé si volveré a ver.

Está amaneciendo. Hoy no veo estrellas porque se han escondido detrás de las nubes.

Un día de Noviembre 2023 a las 6:45.

Reto (2)

He encendido una vela antes de ponerme a escribir. Además esta mañana me he levantado más temprano, y es de noche todavía. Me sorprende cuánto brillan las estrellas antes de que amanezca. Qué bonito es el cielo siempre. Este silencio es inspirador. ¿Cuánto hace que no uso el despertador? Me he acostumbrado a despertarme sin el pitido del reloj, y no importa que cambie la hora, como hoy, consigo despertarme sola. Debe ser que estoy programada. Leí una vez que el cuerpo es capaz de regular el sueño, pero que sea capaz de despertarse a la hora que toca ya me parece un poco raro. Bueno, será una de mis rarezas.

No voy a desayunar porque hoy toca analítica de sangre. Miro la llama de la vela y pienso ¿de verdad que en la edad media, cuando oscurecía, lo hacían prácticamente todo a la luz de las velas? Lo cierto es que, a mi, la luz artificial recién levantada me molesta bastante, y viendo cómo quedó mi libreta el otro día, con los renglones torcidos, aún siendo ya de día, no quería arriesgarme. Además es una libreta muy bonita, con la tapa dura, con flores lilas y naranjas. Es la libreta elegida para mi reto. Ella no lo sabe, claro. Es que el reto consiste en eso, en escribir sin pensar. Y hoy las líneas están rectas, y queda mucho más bonito. Creo que por hoy ya es suficiente. Podría seguir escribiendo, pero si no me doy prisa, tendré que correr y sería una pena habiéndome despertado con tanto tiempo por delante.

Noviembre 2023

Reto (1)

6:15 de la mañana. Una parte del reto consiste en escribir apenas te levantas. Ni siquiera he encendido la luz, tengo los ojos medio cerrados así que no sé si escribo siguiendo las líneas ni si hago buena letra. Solo he ido al baño y he bebido agua. Se supone que debes dejarte ir y escribir lo primero que se te pasa por la cabeza. Pues me acabo de despertar y aunque debo dar gracias por un nuevo día, eso no es lo primero en lo que he pensado, seguro, aunque ahora no recuerdo qué ha sido. He soñado que estaba en un aparcamiento y alguien se acercaba a pedirme una dirección y luego un power point no tengo ni idea de para qué lo necesitaba. Un sueño extraño. Antes de dormir pensé en cosas del trabajo, en qué ropa iba a ponerme y así, poco a poco, me fui durmiendo.

Solo se escucha algún coche que pasa por la calle y la tapa de la alcantarilla que hace ruido cada vez que las ruedas pasan por encima. Y, como siempre, el ruido de mi nevera, que cualquier día me dirá «basta», después de veinte años. Jueves, hoy toca ensayo. El día pasará rápido, me cruzaré con el chico de la mochila y poco más. No sé qué haré hoy para comer. ¡Qué horror! no veo las líneas de la libreta y escribo como un gato. Creo que por hoy ya he cumplido, he escrito una página.

Noviembre 2023

Des-Orden

Resultado de imagen de espiral

Entreabres los ojos, sigue oscuro y te das la vuelta.

Aparece una imagen, borrosa, sin luz, y te das la vuelta.

Pierdes la noción del tiempo, y vuelves a mirar, sigues ahí, todo está igual.

Buscas orden en el desorden, buscas melodía en el ruido, buscas luz en la penumbra.

Abres los ojos, estás respirando.

¿Lo ves?

Decides moverte, decides salir.

Avanzas a tientas, ¿por qué? mira adelante, sí, ahí, justo ahí.

R.

Eso es lo que significa

Te lo voy a explicar, por si no lo has entendido. Te voy a decir lo que significa, porque creo que no te has enterado.

Significa comienzo. Empezar con ilusión, con cierto temor pero con el convencimiento y la seguridad de que es lo que realmente deseas.

Significa verdad. Verdad en todo, verdad absoluta.

Significa cariño. Cariño verdadero, el cariño que te protege, el cariño que te susurra y te abraza.

Significa libertad. Libertad para ser tú mismo, libertad para sentir, libertad para decir o no decir, libertad para mirar, observar y sonreir. Libertad para elegir, y elegirte a ti.

Significa amor. Amor verdadero. Compromiso, confianza, respeto, complicidad, ternura, magia.

Significa eso, magia. Magia, sorpresa, regalo, flor, cielo, mar, luna, lluvia….

Significa beso. Significa abrazo. Significa sueño.

Significa todo. Todo lo que estás dispuesto a dar y recibir, a compartir, a entregar sin esperar nada a cambio. Todo lo que quieres todo lo que sueñas.

¿Lo has entendido ? Eso es lo que significa, más claro no podía decirlo.

R.

¿Dónde queda?

¿Dónde quedan las palabras que no se dicen? ¿Y dónde quedan las que se pronuncian, las que se escriben, las que se besan? ¿Dónde quedan?

¿A dónde van las preguntas que no haces, que se quedan ahogadas, escondidas, agachadas?

¿A dónde van las promesas que nunca vas a poder cumplir porque el destino ha decidido cambiar de rumbo y dejarlas apagadas, y no darte esa oportunidad?

¿Dónde quedan las primaveras, y los veranos que dibujabas en un lienzo de cariño, en un lienzo donde esa misma historia ahora escribe puntos suspensivos? ¿Dónde van esos puntos suspensivos, que poco a poco van desapareciendo y dejan intuir un punto final?

¿Dónde quedan los sueños por cumplir, la vida por vivir, el camino por andar?

¿Dónde queda aquel paseo…dónde quedará esta primavera en la que han florecido los aromas de nostalgia, las flores de la melancolía?

¿Dónde quedas tú?

 

 

 

Comienzo

Sí, comienzo, aunque sea el penúltimo día del año. Porque tendemos a hablar de finales, de cerrar etapas, y no nos planteamos que son inicios, cambios, oportunidades…

Es tiempo de balances y propósitos porque el calendario nos dice que se cierra el año, y eso significa, en teoría, que se cierra un ciclo.

Solía hacer balances muy completos hace años, lo he recordado estos días revisando notas y diarios: la canción del año, la película del año, la frase, la fecha… Cada 30 o 31 de diciembre hacía una lista y me obligaba a recordar y darme cuenta de cuántas vivencias caben en 365 días.

Este año no será menos. No haré una lista, pero sí que en mi balance hay de todo. Una montaña rusa de emociones, sentimientos, situaciones y vivencias.

¿Para el próximo año? Un único propósito y un deseo firme (no puedo evitar recordar la frase que dice: vigila con lo que deseas 🙂 )que debería ser común a todos: SER FELIZ. Sonreír y reir mucho, vivir, sentir y poder compartirlo con las personas que más quiero. Suena típico, pero es lo que más deseo de verdad. A parte de ello, evidentemente otros deseos y propósitos: despertar con el sol calentando mis mejillas, ver el horizonte y perderme más allá, porque en ese punto hay magia, y sentir esa magia también.

Es un comienzo, no es un final, es un lienzo en blanco en el que escribir un capítulo más.

Feliz año nuevo.

R.