Norte

Subió al barco que la llevaría al horizonte. Ajustó las velas y sopló al viento para cambiar el rumbo. La brújula indicaba el norte, pero sentía que navegaba hacia otra dirección. Miró al cielo y haciéndole sombra a la luna cerró los ojos y escuchó el sonido del mar. Las olas hablaban, en susurros, el aire era fresco y húmedo, y la brújula seguía indicando el norte.