Posdata

Tenía los pies llenos de arena, el cuerpo lleno de sal y el cielo era azul, solo azul. Cuando entró en la cocina encontró una nota pegada en la puerta de la nevera. Quien la había dejado lo hizo pensando que era una carta, quien la encontró la vio como una simple posdata. Una posdata sin sentido, dos frases, pocas comas, letra irregular y un imán que la sujetaba a la puerta. Y entonces dejó de ser ella para ser ella. Y se sirvió una copa de vino. ¿Cuál es la medida del tiempo?. Le había hecho un regalo, que era volar, y voló. Nunca hubo jaula, ni puerta que atravesar, ni muro que escalar. Siempre tuvo el cielo a su alcance para cuando sintiera que debía salir, para cuando decidiera que quería volar. Y seguía volando. O no. Y el resumen de todo era una posdata, que pretendía ser una carta, con sabor a sal, de color azul.

Julio 2023

Música

¿Quién ha dibujado un pentagrama en el cielo? Está ahí, listo para que aquel que lo desee pueda escribir la melodía que le apetezca, para que cualquiera pueda poner las notas que mejor resuenen, para sentirse libre y componer. Notas de verano, que está a punto de llegar; notas que huelen a lluvia en el suelo seco, que suenan a ramas y hojas verdes. Notas que brillan como las llamas de cientos de velas encendidas, reflejando formas y sombras mágicas en las paredes de este lugar singular. Notas que traen recuerdos, que traen susurros que se hacen eco cuando incluso el silencio hace eco. Música que rompe el silencio, el mismo silencio que me sostiene, que me reconforta, que me acompaña. Pentagrama efímero, como todo aquello que se dibuja en el cielo, como las palabras que un día fueron, y al siguiente ya no.

Junio 2023

Me inspiras

Te veo, por fin. Siempre has estado ahí, siempre he estado aquí. Me miras, te miro, sonríes, sonrío. Tu mirada es tan azul y tan profunda que solo puedo dejarme llevar. Sabemos lo que va a pasar. Tu voz es grave, tu aroma intenso. Te acercas, te alejas, tu susurro me hipnotiza. Cierro los ojos. Me revuelves el pelo, me lo ondulas, dejo que me despeines. Sonrío. Bailamos. Despierto y no era un sueño. Me inspiras.

Mayo 2023

Silencio

Silencio dentro, silencio fuera, ¿soy yo? ¿Quién habla? Abro los ojos, la luz es intensa. Silencio. El viento me despeina ¿Hay alguien? Cierro los ojos, escucho el ruido del agua y me dejo llevar por su corriente. El viento ha parado pero el agua no para. Aquí y ahora, el silencio lo llena todo. El viento susurra mi nombre, porque ya nos conocemos.

Mayo 2023

Un puzle

Resumir en un minuto el contenido de un paréntesis de años, de eso va el puzle. La primera pieza será recordar cuándo fue la primera vez que viste la cara de la persona que tienes delante y que te está mirando. El reto, buscar cuándo fue la última. La segunda pieza la va a poner esa misma persona con una frase del tipo «me acuerdo de…» y seguidamente, como cuando armas un puzzle, vas a encajar tres o cuatro piezas seguidas.

Continuas observando. No estás aquí. Has viajado en el tiempo. Siguen habiendo lagunas a las que otra de las personas va a poner luz con un «la última vez que…» y sigues el viaje. Proyectas unos recuerdos que no forman parte de tu puzzle. Cada vez es más intenso y parece que las piezas van haciéndose más pequeñas. Cada uno con nuestro puzzle, cada uno con nuestras piezas, mirándonos a los ojos, buscando encajarlas, viajando en el tiempo y viendo pasar una fila de imágenes en colores anaranjados. Comparando lo que recuerdas con alguna foto en blanco y negro, con alguna imagen a la que solo le pusieron movimiento para que las voces no nos distraigan. Comparando lo que recuerdas con la imagen de las personas que te rodean. Intentas poner tu atención en el aquí y el ahora, pero no puedes porque necesitas la pértiga, el enlace, el vehículo que te transporte allí. Necesitas ir allí para volver aquí, porque te perdiste un pedazo de puzzle, porque parece que faltan piezas. Y quieres entender, y quieres parar. Intentas leer en las miradas buscando complicidad. Y todos llevan en su mochila puzzles incompletos, como tú. Buscamos juntos una pieza, aunque solo sea una, para darle un sentido. Comprendes que algunas de esas piezas nunca van a estar porque las personas que las tienen se las llevaron en el bolsillo y nos dejaron aquí con un dibujo incompleto. Vamos a tener que colorear los espacios en blanco. Vamos a poner nuestros colores en común, como una sinfonía en la que cada cual tendrá su lugar, lo que para ,í siempre fue verde, ahora será azul, y aquel color que apenas veía, ahora destaca sobre los demás.

Vuelves a mirar a tu alrededor, está a punto de cerrarse el paréntesis, con frases vacías, con anhelos de recuperar un tiempo que no está, que ya se fue. Estás a punto de volver al presente, aquí y ahora.

Marzo 2023

Gracias

Gracias

Llevamos un año juntos, llevas un año dentro de mi. Aquella mañana de invierno nada ni nadie podía pensar que nos íbamos a encontrar, yo la que menos. Hacía mucho frío, había nubes y hielo. Sí, el hielo nos unió, ¡y de qué manera! No lo vi, como no suelen verse las cosas importantes, las que nos sorprenden. No lo vi, solo sentí. Recordándolo ahora, creo que hubo un momento de oscuridad, como si alguien hubiese apagado la luz, y cuando volvió la luz, todo se aceleró en mi cabeza. Ahí, en ese preciso momento, ni siquiera sospeché que ibas a llegar a mi vida. Lo primero que sentí fue un pinchazo. Sí, el primer sentimiento fue de dolor. Luego apenas podía mirarte, aún no sé por qué, me dabas mucho respeto, me provocabas cierto rechazo. Pero pronto entendí que no habías venido a desmontar nada, comprendí que ibas a estar conmigo mucho tiempo, para siempre, y tal vez eso era lo que me causaba respeto, el «para siempre». Tenía que mirarte, tenía que sentirte, tenía que aceptar que habías llegado para quedarte. Tuvimos muy poco tiempo para conocernos, me hiciste reaccionar rápido a tu llegada, no tuve mucha elección.

Me has enseñado tanto… O quizás debería decir que he aprendido tanto desde que apareciste en mi vida. Eres mi mano derecha, así, tal cual. Y mi mano izquierda también te da las gracias, porque la hiciste protagonista, porque pudo salir de su casi anonimato y tomar las riendas. Empezamos nuestra historia con todos los ingredientes para que dure toda la vida: respeto, aceptación y confianza. Cuando te miro y veo la fina línea que nos separa sonrío, y acaricio la señal de nuestra unión. Me siento feliz por el camino que hemos hecho durante este año, por todo el tiempo que llevamos compartiendo experiencias, sensaciones, situaciones… Porque han cambiado muchas cosas, porque has venido a darme lecciones, porque me he podido reconciliar conmigo, incluso porque a veces vuelves a hacerme sentir el pinchazo, llamando mi atención, diciéndome «sigo aquí».

Te agradecí y te sigo agradeciendo que estés aquí. Te agradeceré siempre todo lo que hemos vivido y seguiremos viviendo. Ahora sé que me avisarás antes de que llueva, o antes de que nieve. Que me harás una señal cuando mi mano izquierda, nuestra querida mano izquierda, necesite tomar las riendas de nuevo, aunque solo sea por segundos. Feliz primer cumpleaños.

Enero 2023

De viaje

En unas horas embarco, estoy sentada, esperando a que llegue la hora. Tengo mi pasaje. Hace días que lo reservé. Estoy tranquila, confío en esta aventura.

Repaso mentalmente mi equipaje. Creo que está todo. Llevo buena dosis de ilusión, imprescindible para viajar, y también curiosidad. No quiero perderme nada, voy a aprovechar todo el tiempo y disfrutar de todos los momentos. ¡Es tan especial! He puesto también las gafas, las de lejos y las de cerca, que una no sabe cuándo va a tener que ver algo con detalle.

Puse también libros, cuadernos y lápices. Voy a leer mucho en este viaje, y siento que voy a escribir también mucho. No me he olvidado de poner un saquito de silencio, de ese silencio que lo llena todo y acompaña porque tal vez lo necesite en algún momento. Me llevo un pedacito de otoño, con colores marrones, naranjas, amarillos. Un pedacito de invierno, blanco y azul intenso. He puesto también gotas de primavera, gotas de lluvia suave y de paisajes multicolores. Y casi me olvidaba del verano, le he hecho sitio a los rayos de sol, a la brisa y a las olas del mar y también he cogido una botellita de arena.

No falta mi neceser de risas y el botiquín de canciones. Canciones para escuchar, canciones para cantar a voz en grito y canciones para bailar hasta que el cuerpo aguante. Creo que voy a bailar mucho también.

Por si acaso, también he puesto en mi maleta piruletas de paciencia, nunca se sabe cuándo puedo necesitarlas. Y creo que no me he olvidado nada. Llevo una bolsa vacía para llenarla de recuerdos, de experiencias, de aprendizajes, de vivencias, de más risas, de cariño y de agradecimiento. Me da la impresión de que la bolsa volverá cargada.

Estoy preparada, solo falta que llegue la hora. Por cierto, no he dicho cual es el destino: voy a dar una vuelta al sol.

¡Buen viaje!

Octubre 2022

Efímero

Efímero. Como esta nube que ahora está y ahora ya no está, como el rayo de sol que la atraviesa, pero que ya ha vuelto a quedar detrás de ella. Y tú la viste.

Efímero. Como el agua que corría bajo tu mano en aquel riachuelo en primavera, fría, limpia, libre. Y tú la sentiste.

Efímera. Como la primavera que fundió la nieve y dejó correr el riachuelo, libre. Que dejó espacio a los jardines, que despertó a la naturaleza. Que impregnó todo de luces, de colores y de olores. Y tú lo viviste.

Efímera. Como la nota del piano que sonaba a lo lejos, en el interior de una casa y que escuchaste mientras paseabas, un día de invierno. Y tú la escuchaste.

Efímero. Como el olor a pinturas de colores que te transportó a días de escuela, al patio de un colegio, a cartulinas i chinchetas. Y tu lo percibiste.

Efímero como todo lo que te rodea. Tú eres efímero, el día es efímero, la noche también lo es. Esto y aquello lo son, y afortunadamente puedes construir tu puzzle de momentos, personas e imágenes efímeros. Y afortunadamente gozas de lo efímero precisamente porque lo es.

Agosto 2022

Casa

Estás en casa. Lo sabes porque no necesitas buscar el interruptor, puedes caminar con los ojos cerrados sabiendo dónde estás en cada momento. Sí, estás en casa. Sientes los olores, las luces, los ruidos, caminas descalza, respiras y lo sabes. Sabes que no hay otro lugar en el que puedas sentite igual. Sabes que el aire que estás respirando es el combustible que necesitas para seguir. No tienes dudas, tu intuición no falla, lo tienes claro. Observas, escuchas, y respiras. Observas de verdad, con atención. Escuchas de verdad, con interés. Respiras de verdad, consciente. Te haces cien por cien presente, porque estás en casa.

Estás en casa y el tiempo se detiene. Nada ni nadie puede distraerte, nada ni nade puede romper la magia. Bienvenida a casa.

Mayo 22

De puntillas

La veo cada día. Pasa de puntillas para no hacer ruido, para que nadie se despierte. Siempre camina de puntillas. A veces sobre la hierba fresca, otras sobre las hojas secas. Solo le faltan unas zapatillas rosas para parecer una bailarina. Descalza, sobre la arena mojada, se pone de puntillas, respira hondo y espera a que llegue una ola para volver a empezar. Observa cómo los dedos de sus pies se doblan suavemente cada vez que se pone de puntillas. Cada vez se siente más ligera, cada vez llega más lejos. Un día se puso de puntillas sobre una nube y se sintió tan ligera que mirando a la luna prometió llegar hasta ella. Sé que lo hará, de puntillas, poco a poco, disfrutando del trayecto, sin ninguna expectativa.

Abril 2022