Estoy lloviendo

Photo by Aleksandar Pasaric on Pexels.com

Me gusta conducir, me gusta cada vez más. Hace años que conduzco y cada vez que me subo al coche para viajar, para hacer un trayecto un poquito largo, pienso «Me iría al fin del mundo, entraría por caminos y rutas por las que no he pasado nunca y me dejaría llevar». Y hoy lo he hecho. Además, sin que haya pasado nada especial, circulando por una carretera con curvas, ilusionada con mi viaje, contemplando un paisaje precioso, he empezado a llover. No me he dado cuenta enseguida. He notado que se me ponía un nudo en la garganta, que se me empezaban a empañar los ojos, y he parado el coche. Me he dicho «Estoy lloviendo». Me he sentido llover. No era tristeza, no era dolor. No he sabido ponerle nombre porque ha sido algo nuevo. Y la primera cosa que he pensado, la expresión que se acerca más a lo que he sentido ha sido «Estoy lloviendo». ¡Qué bien me ha sentado llover un rato antes de volver a ponerme al volante y continuar con mi viaje! Tal vez vuelva a llover algún día, o tal vez no. Quizás mi lluvia me acompañará en la próxima ruta.

Mayo lluvioso

Deja un comentario