Reto-mando el ritmo y un té

Ayer estabas delante, hoy he tenido que mirar hacia la izquierda para verte, en unos días te irás brevemente, y no tengo claro por dónde vas a volver a salir. Me refiero a la luna, que me tiene completamente hechizada desde niña. Acabo de recordar la voz que me llamó ayer. Escuché mi nombre, pronunciado por esa voz y mi cabeza pensó ¿Qué ha pasado? y la respuesta era que no ha pasado nada, solo ha pasado tiempo. Pensándolo bien, el tiempo modula voces, afina instrumentos, encaja piezas.

Hoy es más temprano que estos días atrás. Sueño bonito, sueño en colores. Sí, sé que sueño en colores porque en mi sueño alguien llevaba un abrigo rojo y si no soñara en colores no me habría llamado la atención este detalle. Toco la taza, el té se está enfriando porque hoy hace frío. La luz de la vela me acompaña y su olor también. Cuando esta vela se consuma iré a comprar una que vi el otro día, cuyo olor me teletransportó, literalmente, a otro lugar y a otro tiempo. Cerré los ojos mientras respiraba el aroma dulce de aquella vela de color amarillo claro, ¿o era blanco oscuro? ¿El color blanco puede ser oscuro? ¿Y el color negro puede ser claro? Mejor voy a calentar un poco de agua para terminarme el té, y empiezo mis rutinas, que hoy mi intención no era hablar de colores.

Feliz día.

Principios de diciembre de 2023 a las 6:33

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