Tenía los pies llenos de arena, el cuerpo lleno de sal y el cielo era azul, solo azul. Cuando entró en la cocina encontró una nota pegada en la puerta de la nevera. Quien la había dejado lo hizo pensando que era una carta, quien la encontró la vio como una simple posdata. Una posdata sin sentido, dos frases, pocas comas, letra irregular y un imán que la sujetaba a la puerta. Y entonces dejó de ser ella para ser ella. Y se sirvió una copa de vino. ¿Cuál es la medida del tiempo?. Le había hecho un regalo, que era volar, y voló. Nunca hubo jaula, ni puerta que atravesar, ni muro que escalar. Siempre tuvo el cielo a su alcance para cuando sintiera que debía salir, para cuando decidiera que quería volar. Y seguía volando. O no. Y el resumen de todo era una posdata, que pretendía ser una carta, con sabor a sal, de color azul.
Julio 2023