Temprano

Me he despertado demasiado temprano. ¿Demasiado temprano para qué? ¿Demasiado temprano para quién? Es la hora en que no hay ruido salvo el de la naturaleza que se despierta. Las olas apenas avanzan en un mar que parece plata, un mar que no acaba en el horizonte. El mismo mar del que nacerá el día, del que nacerá el sol.

No es demasiado temprano. Es la hora en la que surgen luces y colores que no existen en otro momento del día ni de la noche. Es la hora en que el silencio conecta con mi ruido interior y lo calla. Lo calla porque lo escucha, lo mima, lo cuida y lo entiende. Es la hora en que cierro los ojos y huelo el aroma puro del aire y de la brisa, y despierto.

Respiro, cada vez más profundo, cada vez más consciente, y la calma es mi compañera, mi cómplice, mi amiga. Me he despertado temprano para encontrarme con esta sinfonía de colores, olores, aromas… Me he despertado temprano porque tenía una cita… conmigo.

Julio 2021