Tenemos una cita. No me has dicho dónde, no me has dicho a qué hora, pero hoy tenemos una cita. Me he despertado con una canción sonando en mi cabeza. A decir verdad, la canción sonando en mi cabeza es la que me ha despertado, y me ha acompañado durante todo el día.
Se acerca la hora. Aunque no me hayas precisado en qué momento nos veremos, sospecho que será en un rato. El juego de buscarte me parece una gran idea. Voy a seguir mi instinto. Voy a conectarme contigo, así seguro que te encuentro. Doy un par de vueltas, y como por arte de magia, la canción que sonaba en mi cabeza de repente suena en la radio del coche. Es una señal, estoy en el camino correcto. Sonrío. Voy a encontrarme contigo y estoy emocionada.
Paro el coche. ¿Es aquí? Cierro los ojos, y siento que sí, que este es el lugar donde vamos a encontrarnos. Miro a mi alrededor, estás cerca, lo sé. Giro la cabeza, levanto la mirada y… TE VEO.
Estás aquí. Estamos aquí.
P.D. Por cierto, el jersey de rayas te sienta muy bien.