Chachachá

He estado bailando chachachá con un desconocido.

Yo caminaba decidida hacia las lechugas, y el ha salido por la derecha sin respetar el ceda al paso de los tomates.

Se ha parado delante de mí, y hemos empezado a bailar. Yo a la izquierda, él a la izquierda, yo a la derecha, él a la derecha. En un entorno tropical, rodeados de verduras y frutas. incluso me ha pisado. Y me ha dado la risa.

Ahí estaba riendo sola, después de bailar un chachachá con un desconocido. Me ha hecho pensar en lo poco que nos reímos en nuestro día a día, he mirado a mi alrededor, y allí, entre lechugas y tomates, no he encontrado ninguna sonrisa. Cada cual concentrado, contando naranjas, pesando patatas, y sin darse cuenta de que tenían una pista de baile en el pasillo central.

R.

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