Cuaderno

La misma sensación que tenía de pequeña, cuando me compraban un cuaderno nuevo, y lo miraba, a punto de estrenar. Emocionada viendo su cubierta, sus páginas blancas, o sus cuadrículas, listas para recibir la caligrafía de una niña que escribe sus sueños.

Esa misma sensación de querer hacerlo bien, enlazando una letra tras otra, una palabra con otra, una melodía de frases, una historia, un sueño.

R.