Una lista

Despertarte y que no importe qué hora es.

El olor a café, aunque no te guste beberlo.

El ruido de la lluvia.

El mar, siempre el mar.

Esa sonrisa. Sí, esa misma.

Una llamada inesperada de alguien de quien te has acordado hace unas horas.

Un masaje en los pies.

El mar, otra vez el mar.

Dar un abrazo de verdad.

Recibir un abrazo de verdad.

El calor del sol sobre la piel.

El olor a pan recién horneado.

Una carcajada. Una gran carcajada.

Mirarte a los ojos.

Una caricia.

Volver al mismo lugar y que nada sea igual, ni siquiera tú.

R.

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