Volver a casa

Llegas a la puerta y te detienes.

Cierras los ojos y escuchas ruidos de pasos,

Escuchas una melodía lejana,

Escuchas risas y voces suaves.

Te llega el aroma de comida servida en platos hondos.

Hueles a ropa recién planchada.

Abres los ojos y respiras. Sólo deseas abrir la puerta, escuchar pasos a la carrera y voces de alegría. Deseas ver esa sonrisa y recibir ese abrazo.

Sientes, convencido, que has llegado a casa.

R.

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