La primera luna la pilló desprevenida, bailando en círculos, caminando en línea recta, abrazando las estrellas.
La segunda le tocó en el hombro y sin asustarla, le susurró al oído : «adelante»
La tercera le agarró la mano con fuerza y la llevó con ella por un sendero de paz.
La cuarta luna sólo observaba, satisfecha, su obra, su creación.
Llegó la quinta luna, como llega una bocanada de aire fresco, con música de colores, con olores y sabores.
La sexta luna trajo paz, sonrisas, miradas, recuerdos….felicidad.
Y llegó la luna número siete, como llega un huracán, moviendo todo lo que encontraba a su paso, dejando la brújula sin su norte, y le dijo: «la siguiente está por venir»