Espera.

No te vayas todavía. Quédate un rato más. Ven y sube el volumen, es nuestra canción.

Te voy a pedir que me abraces. No me mires así. Te voy a abrazar yo porque es lo que quiero hacer y además lo necesito, luego tú decides si también quieres abrazarme.

No digas nada por favor. Cierra los ojos y déjate llevar. Sé dónde vas a ir, lo estoy sintiendo.

Y ahora escucha, ¿lo oyes?

No, la canción ya no. Mi corazón latiendo y el tuyo siguiendo su compás.

Ahora, si quieres, vete.

R.

Deja un comentario